Jueves, 06 Agosto 2020

EL NOM UTILIZA LA MUERTE DE GEORGE FLOYD PARA ACABAR CON TRUMP Y TAMBIÉN CON EL CRISTIANISMO

El montaje George Floyd. El caos global y el distintivo del siglo XXI: la Cristofobia

El problema no es que caiga Trump: el problema es que, con él, caiga Estados Unidos, un país que todavía distingue entre el bien y el mal.

George Floyd murió porque un policía salvaje se ensañó con él. Ya ha sido acusado de asesinato y sospecho dónde pasará el resto de su vida. Todos lamentamos la muerte de este hombre, que no tenía que haberse producido, no de esta forma cruel.

Dicho esto: ¿Murió George por ser negro? Eso sólo se lo creen los miserables que han organizado este pandemonio global y los millones de idiotas que les secundan porque necesitan una causa por la que vivir o una pose que adoptar.

¿Por qué los personajes más odiados, también en Occidente, son Trump y Bolsonaro? Porque, con todos sus defectos, son cristianos

Naturalmente, si el suceso se hubiera producido en China, en India, o en Venezuela -donde suceden bestialidades aún más graves- todo este montaje global no se hubiera producido.

Y sí, no deben olvidar la aportación satánica a la conversión de la muerte de George Floyd en una cruzada maligna contra Donald Trump. En cuanto se habla de caos, sobre todo si es caos global, el Maligno se da por aludido. ¿Por qué será? Satanás no es racista: odia a todos los hombres por igual, sin distinción de raza.

La mancha de aceite provocada por la muerte de George Floyd se extiende. “Canalizar vuestra ira”… en beneficio del Partido Demócrata, se entiende, Así clama el irresponsable de Barack Obama. Cierto, tal y como prometió cuando abandonó la Casa Blanca, “no nos ha dejado solos”. Nuestro gozo en un pozo.

Canalizad vuestra ira... en beneficio del partido demócrata, clama el irresponsable de Barack Obama

Al final, insistimos, todo vale con tal de tumbar a Trump. Ahora bien, que la marea se extienda a países como España, donde el problema principal es, como todo el mundo sabe, el racismo… hombre, parece demasiado.

Y cuidado, porque la caída de Donald Trump no supone un relevo en la Casa Blanca sino un relevo en la sociedad norteamericana, uno de los países -con todos sus defectos, que son muchos- que todavía, aunque cada vez menos, porque el tumor se extiende, cree que existe el bien y existe el mal. Ese es el problema.

La pregunta primera: ¿murió  Floyd por ser negro? Por supuesto que no

Dicho de otra forma, ¿por qué los personajes más odiados, también en Occidente, son Trump y Bolsonaro? Porque, con todos sus defectos, que son muchos, son cristianos. Y la marca de fábrica del siglo XXI es la cristofobia

Por cierto, aquí en España, los participantes de OT, muy sensibilizados, colaboran en el circo global. Se ve que lo sienten.