Miércoles, 05 Agosto 2020

CORTE SUPREMA DE EE. UU REDEFINE EL CONCEPTO DE SEXO EN LEY FEDERAL PARA INCLUIR GAIS Y TRANS

CORTE SUPREMA DE LOS ESTADOS UNIDOS: ACTIVISMO JUDICIAL USURPADOR Y LA REDEFINICIÓN DE "SEXO".

En una decisión calificada como “histórica” con 6 votos a favor (dos de ellos por jueces considerados conservadores) y 3 en contra, la Corte Suprema de los Estados Unidos estableció que la ley federal de los Derechos Civiles de 1964 prohíbe la discriminación por sexo y que eso incluye a las minorías sexuales.

Así, según el más alto tribunal estadounidense, los empleadores que despidan a trabajadores por ser homosexuales o transgénero están violando la ley de derechos civiles. Y es que, nadie podría estar de acuerdo con que a las personas se les restrinja derechos por la forma y modo como desarrollan su vida sexual. Sin embargo, esta decisión va mucho más allá de la simple protección del derecho humano a la no discriminación, veamos:

El llamado activismo judicial responde a un nuevo fenómeno judicial de alcance internacional, una suerte de moda entre los operadores del derecho proveniente principalmente de los Estados Unidos. El problema es que este activismo se ve involucrado muchas veces con jueces que no solo pretenden presentarse como innovadores del derecho, sino también con aquellos que buscan manipular las leyes ad libitum, usurpando funciones que no les corresponden. De esta manera, se han dado la mayoría de reconocimientos de los llamados derechos LGTB; es decir, se saltaron el debate en el parlamento y persuadieron a jueces para fallar en su favor. Rompiendo así la separación de poderes. Este activismo usurpador se manifiesta flagrantemente en esta nueva sentencia del Tribunal Supremo.

De esta manera, el juez “conservador” Neil Gorsuch, quien votó a favor de este fallo, argumentó que la protección contra la discriminación por razón sexo del Título VII de la Ley de Derechos Civiles, ampara también a las personas por su orientación sexual o identidad de género, pese a que no lo diga textualmente. Algo con la que desde luego, el difunto ex juez supremo y conservador Antonin Scalia, defensor de la interpretación originalista, no estaría para nada de acuerdo.

“Un empleador que despide a un individuo por ser homosexual o transgénero despide a esa persona por rasgos o acciones que no habría cuestionado en miembros de un sexo diferente. El sexo juega un papel necesario e indiscutible en la decisión, exactamente lo que el Título VII prohíbe”, puntualizó Gorsuch en su opinión.

En el contexto social en la que nos encontramos, esta redefinición del término "sexo" proveniente de una interpretación tergiversada y extensiva, resulta sumamente peligrosa; sobre todo por su alta repercusión mundial al provenir de la Suprema Corte de la primera potencia del mundo, y que es además donde se han dado otros nefastos fallos como la legalización del aborto a raíz del caso Roe vs Wade en 1973. Interpretación antojadiza que ahora podría ser utilizada para afectar todas las demás leyes federales donde se expresa textualmente la no discriminación por razón de sexo, sin la necesidad de que su ampliación sea establecida por el parlamento norteamericano. Toda una bomba de tiempo contra la seguridad jurídica.

Finalmente, si bien el futuro parece ser mucho mas sombrío con esta decisión, esto podría jugar un papel muy positivo para Donald Trump en las próximas elecciones de noviembre, ya que esto despertará a muchos más ciudadanos de su letargo, y corroborará con mayor fuerza aquellos esfuerzos de colonialización ideológica de la que Trump tanto denuncia.