Domingo, 24 Enero 2021

ASÍ ACTÚAN MUCHOS MUSULMANES CONTRA LAS JOVENCITAS CRISTIANAS

 

LAS RAPTAN PARA LUEGO FORZARLAS A RENEGAR DE SU FE, LAS OBLIGAN A CASARSE CON ELLOS, LAS VIOLAN, LAS EMBARAZAN Y MUCHOS CASOS DE ESTE TIPO QUEDAN IMPUNES.

El hombre vive en un pueblo cercano a Faisalabab, está casado y tiene cuatro hijos.

La joven Saneha Kinza Iqbal fue raptada el día 22 de julio en Faisalabad (ciudad de Pakistán) por un hombre musulmán de 30 años de edad, ella tiene 15 años y sus familiares temen que sea convertida forzosamente al islam y luego casada con un musulmán.

La policía se negaba a prestar ayuda y solo hasta hace dos días aceptaron la denuncia y esto debido a la intervención de la asociación que lucha por los derechos de las mujeres «Association of Women for Awareness and Motivation, Awam».

La joven pertenece a una familia protestante, su padre de 55 años de edad es el pastor Morris Masih. Saneha es una estudiante de la escuela superior y desea convertirse en representante pública del gobierno.

Saeed Amanat es el nombre de su secuestrador, trabaja en el área de ortopedia del hospital de Faisalabab, allí conoció a Saneha cuando acompañó a su madre a este lugar ya que se tropezó y se cayó el 2 de junio, motivo por el cual se lastimó la cadera y estuvo internada 10 días en el hospital.

El hombre vive en un pueblo cercano a Faisalabab, está casado y tiene cuatro hijos.

El día del rapto, Saneha se dirigía a la iglesia a las 5:30 a.m. y esta fue la última vez que sus padres la vieron ya que nunca regresó a casa. Los vecinos confirmaron haberla visto en un auto con otras personas entre las cuales un vecino reconoció al guardia del hospital.

Uno de los hermanos de Saneha, Wassen Morris de 26 años, inmediatamente informó a la policía, pero fue en vano. Luego se dirigió al pueblo del secuestrador y éste admitió lo que había hecho y delante de los ancianos del pueblo prometió devolver a la joven, pero luego cambió de parecer.

El 28 de Julio los padres de Saneha recibieron una llamada del secuestrador amenazándolos si hacían algo para que la chica regresara.

Solo con la ayuda de la asociación han logrado que la policía acepte la denuncia y están buscando la manera de conseguir la liberación de la joven menor de edad.