Miércoles, 12 Agosto 2020

LA PANDEMIA PROVOCÓ LA SUSPENSIÓN DE VARIAS GUERRAS Y CONFLICTOS, PERO ALGUNOS SE HAN VUELTO A REACTIVAR

Coronavirus: ¿Cuál es el estado de las guerras en el mundo?

La pandemia provocó la suspensión de varias guerras y conflictos bélicos, pero con el pasar de los días algunos de ellos han sido retomados.

El coronavirus ha llegado a 180 países, causado la muerte de más de 300 mil personas y contagiado a cerca de 5 millones. El panorama es desolador y puede serlo aún más si tenemos en cuenta que hay naciones que son escenarios de guerra, aunque esta pandemia también ha servido para que algunos de estos enfrentamientos hayan alterado sus cursos. Disputas interminables se han suspendido ante un enemigo mayor. La metáfora sirve: tenemos un adversario en común, invisible pero letal.

 

A fines de marzo, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, exhortó una tregua de alcance mundial para todos los conflictos activos en el planeta. “La agresividad del virus ilustra la locura de la guerra. Por eso, hoy pido un alto al fuego mundial inmediato en todos los rincones del mundo. Es hora de ‘poner en encierro’ los conflictos armados, suspenderlos y centrarnos juntos en la verdadera lucha de nuestras vidas”, dijo angustiado.

 

Y es que, desde Sudamérica hasta África y Medio Oriente, los conflictos armados han provocado millones de víctimas civiles, refugiados y desplazados en los últimos años. Según la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR), hasta el 2017 los desplazados en todo el mundo sumaban 65 millones, casi el doble de la población peruana. Los detonantes han sido varios: el control de los recursos naturales, la desigualdad, los conflictos por motivos étnicos, comerciales y tecnológicos, el auge de los extremismos o nacionalismos.

A comienzos de abril la ONU señaló que hasta ese momento al menos 11 países con importantes conflictos armados atendieron el llamado de Guterres decretando en forma pública algún tipo de tregua o alto el fuego puntual. Se trató de Camerún, República Centroafricana, Colombia, Libia, Myanmar, Filipinas, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Ucrania y Yemen. Sin embargo, la buena noticia duró poco. Con el pasar de los días en algunas naciones las treguas se dieron por finalizadas, reiniciándose conflictos que se agravan aún más debido a la crisis sanitaria. Y es que como ocurrió durante la Primera Guerra Mundial –que ni siquiera pudo ser detenida por la amenaza de la llamada gripe española–, otros intereses parecen sobreponerse a un bien común.

COLOMBIA

 

El 31 de marzo el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última guerrilla de Colombia y de Latinoamérica, sorprendió con un anuncio: decretó el alto al fuego unilateral por todo el mes de abril debido a la crisis. La agrupación marxista-leninista que mantiene un enfrentamiento contra el gobierno colombiano, justificó su decisión con el llamado realizado por Guterres.

Durante este periodo no hubo acciones de guerra por parte de ninguna de las dos partes. Sin embargo, el ELN decidió no ampliar su tregua, dándose por finalizada el 1 de mayo, a pesar de que la crisis por el coronavirus en Colombia ya ha cobrado la vida de más de 600 personas.

LIBIA

 

En este país, que viene soportando una guerra próxima a cumplir 10 años, se pactó de inmediato una tregua humanitaria tras el mensaje de la ONU aunque apenas pasaron 48 horas para que los dos bandos protagonistas del conflicto civil –las fuerzas del general Jalifa Hafter y las fuerzas de Faiez Serraj– regresen a sus enfrentamientos.

Esta semana la misma ONU volvió referirse sobre el recrudecimiento de la guerra, denunciando una escalada de las hostilidades y aumento “sin precedentes” de los ataques indirectos contra áreas urbanas. Los enfrentamientos han disparado el número de bajas civiles, con al menos 58 muertos y 190 heridos entre el 1 de abril y el 18 de mayo.

YEMEN

La ONU ha señalado que el conflicto de cinco años entre el gobierno y los rebeldes hutíes ha sumergido a millones de yemeníes en la peor crisis humanitaria del mundo. Los combates han matado a por lo menos 12,000 civiles y otros 230,000, muchos de ellos niños, han fallecido como resultado de las enfermedades y la escasez de alimentos provocados por el conflicto, según datos del International Rescue Committee. A la violencia de los combates, la crisis económica, una epidemia de cólera que aún no se supera, se ha sumado el coronavirus. A principios de abril, ambos bandos anunciaron un alto al fuego debido a la pandemia; sin embargo, esto resultó ser letra muerta ya que los enfrentamientos continuaron.

La ONU teme una catástrofe si el virus continúa propagándose, ya que Yemen cuenta con un sistema de salud precario y 24 millones de personas (más de dos tercios de la población) necesitan asistencia humanitaria.

SIRIA

La guerra que estalló en Siria en 2011 ha dejado hasta el momento un saldo trágico de más de 380 mil muertos y varios millones de desplazados, pero este escenario de espanto está empeorando denunció la Alta Comisaria de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. Diversos actores del conflicto en Siria, el Estado Islámico incluido, parecen aprovechar el hecho de que la atención del mundo se centra en la pandemia para reagruparse y ejercer actos violentos contra la población”, alertó Bachelet en un comunicado en el que dice temer “una bomba de efecto retardado que no puede ser ignorada”.

Y estos son solo algunos de los conflictos que permanecen en pie. El último martes la Organización Mundial de la Salud (OMS) registró 106 mil nuevos casos de COVID-19, la cifra más alta en un solo día registrado hasta el momento. Lamentablemente, en el tablero internacional parece aún haber espacios para las disputas.