Viernes, 07 Agosto 2020

EL PESAR DE LOS MÁS NECESITADOS ANTE EL CORONAVIRUS. A VECES NI DESAYUNAN PORQUE SOLO LES ALCANZA PARA EL ALMUERZO

Alrededor de 6 de cada 10 hogares en el país son vulnerables, incluso desde antes de la pandemia, según un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Familias sin ingresos y la incertidumbre de conseguir el pan apelan al compañerismo ante el hambre.

La pandemia del coronavirus estremeció todos los cimentos sociales, y no ha hecho más que desnudar la polarización de las familias dentro del país. Desde antes de la emergencia, aproximadamente 5,8 millones de hogares son vulnerables, detalló el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

 

Es decir, 6 de cada 10 viviendas se encuentran en esta alarmante situación, la cual concentra a 4 millones en el área urbana y 1,8 millones, en el rural.

‘’A veces no desayunamos porque solo nos alcanza para el almuerzo. Con lo poco que tenemos, a lo mucho hacemos un guisito’’, comenta Juana Munayco, una mujer de 50 años que ve con pesimismo la recuperación de la que tanto se habla en la única televisión bajo su techo.

Juana vive con su esposo Teófilo y su hija Lea, de 12 años, en San Luis (Cañete), dentro de una construcción de material noble que integra las 173.487 viviendas vulnerables dispersas en la costa rural.

El PNUD identificó cinco tipos de vulnerabilidades: laboral (34.3%), financiera (30.1%), alimentaria (21.2%), monetaria (16,6%) e hídrica (12,4%).

 

‘’El único sustento es mi esposo, pero ya no hay trabajo en la chacra y no sale por temor a enfermarse. A veces mis hijas mayores que tienen su familia aparte y mis vecinas me apoyan, aunque da vergüenza pedir’’, agrega Juana, quien agotó el dinero que recibió del bono #YoMeQuedoEnCasa en un abrir y cerrar de ojos para costear sus alimentos.

Un panorama similar en dicha localidad vive Lourdes, una ama de casa de 28 años encargada de extender la olla con los residuos del subsidio para sus seis hijos y su esposo Santos, quien se gana el pan como pescador los días en que no lo llaman de la chacra.

‘’No nos dejan salir a trabajar, y la situación nos alarma. Vivimos en una casa prefabricada, no tenemos luz y nos sostenemos con velas desde hace dos años porque nos desalojaron de nuestro antiguo terreno’’, explica.

El daño se extiende con la cuarentena

El informe prevé que el impacto económico en las familias dependerá de la duración de las restricciones de movilización, sintiéndose más en las casas que lastran más riesgos: 295 mil con cuatro vulnerabilidades, y 43 mil, con cinco, respectivamente.

 

Al otro extremo de Lima, exactamente en la agrupación Flores de Vista Alegre en San Juan de Lurigancho, un grupo de 20 familias forma una olla común diariamente para combatir el hambre con las monedas que tengan, alcanzando a veces pozos de hasta 30 soles.

Los vecinos acuden a la casa de Odila Alvarado, una doña de 56 años que lucha contra un cáncer de útero que le ha apagado la voz, pero no las ganas de contribuir, y tras adecuar una de las dos habitaciones de su morada de material prefabricado, permite que se preparen allí los platillos.

Por otro lado, Milka Jaramillo, una vivaz mujer de 32 años que solía trabajar limpiando hogares, confiesa que no han recibido ninguna canasta ni subsidio, y apelan al compañerismo ante la indiferencia de las autoridades.

‘’Es desesperante porque a veces tenemos que tocar la puerta de la vecina para ver si me puede dar algo de comer’’, alega. Milka pasa el día con sus seis niños mientras que su esposo desde hace un par de días recién puede volver a trabajar por San Isidro, una especie de cruel espejismo dentro de la ciudad.

En Flores de Vista Alegre no cuentan con agua ni luz, y para cocinar, se proveen de una extensa manguera que un buen samaritano les hace llegar. Ellos integran los 460 mil hogares que no poseen agua ni ahorros, y los 570 mil que carecen de este líquido vital y de ingresos salariales.

‘’Solía trabajar vendiendo huevitos de codorniz en Puente Nuevo, y ahora no tengo dinero para sacarlo de la cochera, ni me permiten salir’’, sostiene doña Odila, quien tampoco ha podido recoger sus medicinas y prefiere tenderse cuando las fuerzas no le dan, en la única colchoneta que tiene, la cual comparte con su hija y su nieta.

El PNUD precisa que 2,5 millones de hogares – como los que encontramos en esta agrupación en las alturas de San Juan de Lurigancho – viven en condiciones de hacinamiento.

Finalmente, el estudio muestra que la mayor parte de hogares vulnerables se encuentran en Lima (1,5 millones), Cajamarca (423 mil), Puno (377 mil), La Libertad (346 mil) y Piura (324 mil).

Pobreza subiría en 10 puntos y afectará acceso a educación

Gonzalo Llosa, gerente de estrategia de inversión de Prima AFP, señaló que los niveles de desempleo serán difíciles de revertir, pues desde que inició la pandemia solo el 40% de trabajadores dependientes continua laborando, mientras que en el caso de independientes, la cifra se reduce a solo el 20%.

Según el economista, Perú podría incrementar la pobreza de un 20,5% (2019) a un 30% para el 2020. Lo que significaría retroceder una década de lucha contra la pobreza.

“Y este asunto es preocupante porque la situación de pobreza es muy persistente y puede generar una trampa. La pobreza significa que las familias no prioricen en educación de sus hijos, lo que genera efectos de largo plazo”, anotó, finalizando que el Estado debería seguir apuntando su trabajo en infraestructura educativa y de salud.

El dato

Bono Familiar Universal. A la fecha se ha pagado el subsidio de S/ 760 a 5,1 millones de familias, según informó el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis).

Segundo padrón de beneficiarios. Está previsto que a fines de junio se publique el segundo grupo de beneficiarios del bono universal, el cual se arma con la información del Registro Nacional de Hogares.

Las cifras

- 5,8 millones de hogares peruanos son vulnerables, según informe del PNUD.

- 34,3 % representa la vulnerabilidad laboral de esta población.

- 2,5 millones de hogares viven en condiciones de hacinamiento.